jueves, 21 de noviembre de 2013

Liberté, égalité, fraternité... en ese orden

el orden de enunciación es significativo


Yo creo que el error de muchos , incluso el de muchos liberales y hasta ultraliberales, es pensar que esos tres valores son antagónicos y que están en tensión entre sí , que si se destaca uno se menoscaban los otros...Yo creo que no es así, es una falsa disyuntiva muy clerical, una zanzadilla retórica.. yo creo que la máxima igualdad para el mayor número y la oportunidad para la máxima fraternidad se dan cuando se da tambien la máxima libertad para el mayor número y para cada individuo.-

Pero ni la igualdad ni la fraternidad se pueden dictaminar mediante la ley ... La única verdadera igualdad es ANTE la ley , no mediante ella .- O sea que es constituyente de la ley y no su resultado


Es decir: a la fraternidad no se la puede forzar, sólo se le puede dar la oportunidad de desarrollarse, la chance de ser. Y esa chance de ser de la fraternidad es la libertad ... La coerción destruye la chance de ser de cualquier fraternidad . La coerción y la fraternidad son mutuamente excluyentes .-

Lo que sí existe entre estas tres caras de la misma moneda es un vínculo de causa y efecto, una flecha irreversible de precedencia causal.

Los místicos proponen que si uno ejercita el amor con la suficiente insistencia durante toda la vida, preferiblemente en contra del propio interés , se hará acreedor de un paraíso de alegría y libertad en la ultratumba.- Los socialistas proponen que si se impone por la fuerza la fraternidad durante suficiente cantidad de generaciones, al final sobrevendrá la abolición del Estado y nuetros tataranietos , "nuevos hombres" disfrutarán de un paraíso de alegría y libertad.. Estas dos propuestas de libertad y alegría post-mortem son mucho más parecidas y están mucho más emparentadas entre sí de lo que se suele suponer ..Ambas ponen, quizás con las mejores intenciones, el carro delante del caballo.

La realidad es que la coerción, la imposición y la falta de la libertad son tan destructoras de la paz social , el buen trato y la fraternidad en la relaciones entre los miembros de una sociedad como lo son del amor en la relación de pareja.

Ésto es así, evidencias sobran en el mundo, en la historia y en la vida cotidiana para quien quiera abrir los ojos y verlas.-

En el amor de pareja lo primero es la libertad de acción y elección , el respeto por la voluntad del otro, la no-violación... Esas condiciones de libertad conducen directamente a una premisa de igualdad, de paridad en el derecho al ejercicio de la libertad y de la propia voluntad, sólo entonces y mientras se mantengan esas condiciones "sine qua non" es que hay espacio para que se desarrolle el amor. Es ampliamente conocido que que la imposición, la coerción y la falta de libertad individual destruyen a al amor, a la pareja y al matrimonio.. ¿Cómo es que cuesta tanto ver que exactamente lo mismo pasa en las sociedades más amplias?

Cualquiera que se precie de desechar la superchería debería admitir que la Libertad , o sea el derecho a ejercer la razón para decidir sobre la propia vida, es el primer motor de la civilización, es el prosaico punto de partida y no un paradisíaco punto de llegada; que la igualdad entre los hombres es el constituyente y el axioma fundamental de la ley y de la justicia y no es su resultado , y que la oportunidad para la fraternidad, la paz social, el buen trato , la prosperidad y el progreso son el punto de llegada y no el de partida, son la consecuencia del ejercicio sostenido de la libertad y la racionalidad no en ningún otro mundo ni "six feet under" sino en este mundo y en esta vida.       

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