jueves, 5 de mayo de 2016

Gente buena haciendo cosas malas

Hace poco leí un pensamiento de Steven Weinberg, un gran físico ganador del Premio Nobel 1979. Dijo Weinberg:

"Con o sin religión siempre habrá buena gente haciendo cosas buenas y mala gente haciendo cosas malas. Pero para que la buena gente haga cosas malas hace falta la religión."

Y estoy completamente de acuerdo con su brillante síntesis. Tiene toda la razón, para que la gente buena haga y sostenga cosas malas e ideas peores,  hace falta alguna clase de superchería habilite una sumisa pasividad e indiferencia ante la contradiccíón.

Pero si bien es cierto que históricamente es la religión la mas difundida y abusada de las supercherías que conducen a la gente buena a hacer cosas malas, no es la única que logra ese efecto. Hay otras: la "New Age" , el milenarismo apocalíptico, el colectivismo y - yendo al punto-  el estatismo que pretende conferir al Estado los mismos atributos paternales y todopoderosos y de "derecho divino" con los que en la Edad Media el clero sostenía el poder absolutista de los reyes. Hoy parece que ya nadie recuerda que "Todo en el estado, nada fuera del estado, nada contra el estado" es una creación del fascismo de Mussolini ,  como lo fue tambien la llamada "Tercera Vía",  la más grande superchería del Siglo XX..  el "capitalismo regulado" .

El capitalismo regulado,  la "tercera vía",  simplemente no funciona ni puede funcionar.  El capitalismo o es liberal, es decir de laissez-faire o es otra cosa destinada al fracaso , porque la regulación  destruye el motor central que lo convierte en una máquina de generar riqueza y el mayor destructor de la miseria que hubo jamás :  el intercambio libre y voluntario..

No sólo la regulación  destruye la  esencia y el motor central que impulsa la generación de riqueza, o sea   el intercambio libre y voluntario reflejado en precios libres que de otra forma dejan de ser  significativos,  valiosos y funcionales como información de autoregulación,  sino que además ,justo al contrario de lo que sostiene la mitología, es la regulación la que favorece la concentración del capital,  cosa que no sucede en el capitalismo auténtico liberal de laissez-faire.

Efectivamente, las regulaciones y fricciones burocráticas son las que establecen impedimentos y altas  barreras de ingreso a la capitalización y obstáculos que sólo pueden superar los actores mas grandes , fuertes y concentrados.

Así, es en un auténtico libre mercado  cualquier obrero con alma emprendedora puede reunir algunos colegas y ponerse por cuenta propia a competir con su ex-empleador   tanto por el mercado ( provocando la baja de los precios)  como por la mano de obra ( provocando el aumento de los salarios),  favoreciendo de este modo una capitalización mucho más distribuida y además mayores salarios, valorizando el talento y la capacitación laboral frente al mero capital financiero.  En cambio es en el capitalismo intervenido y regulado por el estado donde se ven relativamente favorecidos lo actores mas poderosos,  con mas poder de presión sobre el gobierno y en el que se vuelve mucho más difícil cuando no imposible emprender "desde abajo" y competir por el mercado   y por la mano de obra.


Juan Bautista Alberdi lo advirtió claramente:
"El que no cree en la libertad como fuente de riqueza, ni merece ser libre, ni sabe ser rico. La Constitución que se han dado los pueblos argentinos es un criadero de oro y plata. Cada libertad es una boca mina, cada garantía es un venero. Estas son figuras de retórica para el vulgo, pero es geometría práctica para hombres como Adam Smith."

El capitalismo regulado no puede funcionar por dos razones básicas:  1) Es la completa libertad de elección de las partes lo único  asegura que todo intercambio tienda a ser de beneficio mutuo y saldo positivo  y no la ganancia de uno a costa del perjuicio de otro ( suma cero). Y 2) Es la completa libertad de elección individual la que le da cause a la potencia combinada de la inteligencia de todos los individuos,  cada uno decidiendo por sí y para sí . ¿ Cómo un puñado de burócratas "iluminados" podrían saber lo que es bueno para cada uno de nosotros mejor que nosotros mismos?

Otra vez Alberdi:

"la libertad no es ni más ni menos que el gobierno expedito de sí mismo. Ser libre, es gobernarse a sí propio. La libertad es el mejor de los gobiernos, por esta razón palpable y natural: que como nadie es más amigo de sí mismo que uno mismo, nadie es mejor juez ni más fiel administrador de lo que interesa a su propia existencia que uno mismo." - JBA       

 Y además ,  toda vez que una sociedad le cede a un burócrata o un legislador el poder de favorecer a unos y perjudicar a otros,  inexorablemente el poder de su sellito de goma terminará vendido al mejor postor, que siempre son los más poderorosos. Por ésto es que el capitalismo regulado es especialmente vulnerable a los lobbies y corporaciones de toda clase: sindicatos, grupos de presión.  Para que ésto no ocurra,  los burócratas no deben tener ningún poder de favorecer a unos perjudicando a otros..

La "tercera vía" ,  el "capitalismo regulado", la "redistribución de la riqueza", el "estado presente" ( George Orwell escribió "1984" inutilmente? ) ..  son las supercherías del presente que hacen que la gente buena haga y sostenga cosas malas.

Alguien dijo que el racismo se cura viajando y el fascismo se cura leyendo..  Evidentemente a los "buenos"  de hoy les hace falta mucha, mucha lectura!

No hay comentarios: