jueves, 4 de septiembre de 2014

Dos reflexiones sobre el Problema Gnoseológico



1) Tenemos dos ojos...ninguno de los dos puede por sí mismo percibir la profundidad o la distancia a un objeto ni diferenciar los objetos por sus movimientos relativos... Cada ojo proyecta sobre las retinas una imágen bastante distorsionada, ruidosa e incompleta del escenario que está frente a los ojos .

Sin embargo, todos sabemos que  los seres humanos podemos hacer ambas cosas cotidianamente sin dificultad , percibir la profundidad, diferenciar los objetos y sus movimientos, identificarlos y hasta predecir su recorrrido ..

Más allá, (o más acá)  de las retinas y sus límitaciones y deformaciones, las sensaciones distorsionadas, ruidosas e incompletas se correlacionan e integran entre sí y en el tiempo junto con otras sensaciones provenientes de los demás sentidos, como el oído o el olfato , en percepciones muchísimo más completas, fidedignas y útiles de los objetos y escenarios observados..

Este fenómeno que todos experimentamos cotidianamente debería ser suficiente para terminar con la discusión acerca de los órganos sensoriales vistos como "obstáculos" entre la realidad observada y el observador ... Nuestros sentidos no son obstáculos que impiden la captación de la realidad , son los instrumentos que la hacen posible ,  y de la correlación e integración de la  información parcial y distorsionada que nos brindan esos instrumentos , el cerebro obtiene una imágen conceptual que supera y por mucho en precisión , fidelidad y completitud a las limitaciones intrínsicas de captación de la realidad de los órganos sensoriales .

2) Todo sensor toma del fenómeno o el objeto observado por lo menos la energía necesaria para producir un cambio físico en el observador que es interpretado como información sobre ese objeto o fenómeno .

Por supuesto entonces que el acto de observación interviene y es parte de la realidad observada . ¿¿¿Y qué??? el observador no "distorsiona" la realidad observada justamente porque es parte constitutiva de esa realidad , no es un ente de otro mundo, y la información obtenida sólo es interesante para el observador en la medida que es así , en la medida que el fenómeno o el objeto interactúa físicamente con él. Si la realidad observada no interactuase como objeto con el sujeto observador , no revestiría tampoco para éste ningún interés ni propósito observarla.


1 comentario:

Jofre Mañá dijo...

Creo que el problema estriba en que la percepción no distorsiona, pero tampoco recoge la realidad de la cosa (la cosa en sí de Kant) sino un aspecto parcial presentado a nuestra conciencia bajo la forma peculiar que tiene nuestro modo de percibir. Aunque integremos nuestras diferentes percepciones de la cosa, sólo nos consta el fenómeno.
Felicitaciones por el blog!